Muchos aseguran que la lavadora automática fue más
revolucionaria que Internet. Y, desde luego, la llegada de este extraordinario
invento cambió radicalmente la vida en el hogar a principios del siglo XX y,
sobre todo, la de la mujer. Más noticias en la revista gratuita el Economista
Consumo
Durante siglos, la ropa se había lavado a mano. Cada día,
las mujeres tenían una cita en la orilla del río con grandes cantidades de ropa
sucia que frotaban, golpeaban contra las piedras, restregaban y retorcían. Con
el tiempo se crearon tablas para que el proceso fuera más cómodo... Cualquiera
de estos métodos era lento y engorroso. Una vez que las casas tuvieron agua
corriente, la situación mejoró ligeramente, ya que no era necesario ir a la
fuente o al río a lavar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario